domingo, 20 de febrero de 2011

Planes - de emergencia y evacuación

Evacuación, en su sentido más frecuente, se refiere a la acción o al efecto de retirar personas de un lugar determinado. Normalmente sucede en emergencias causadas por distintos tipos de desastres, ya sean naturales, accidentales o debidos a actos bélicos.

Dentro de los escenarios de evacuación, la misma darse en diferentes escenarios y de diferentes maneras.

Por ejemplo, durante Catástrofes. Si una catástrofe es inminente, o bien peligrosamente probable, una evacuación permite salvar las vidas de quienes habiten la zona o, en un caso más general, quienes por un motivo u otro estén en dicho lugar. Los evacuados han de trasladarse a un sitio considerado seguro. Y una catástrofe puede forzar a una evacuación temporal o definitiva, dependiendo de la naturaleza de la misma.

En caso de que la catástrofe ya hubiese acontecido la evacuación a posterior pudiera realizarse debido a que la zona fuera inhabitable u hostil para la vida humana, o bien por temor a que tal episodio se repita incrementando el número de víctimas.

Un ejemplo claro fue en la ciudad de Chernóbil, dónde fue evacuada después que volara la tapa del reactor nuclear cercana a la ciudad. La ciudad de Santa Fe de la Vera Cruz (Argentina) fue parcialmente evacuada cuando el desborde del Río Salado inundó una considerable parte de la misma. El pueblo chileno de Riñihue, fue parcialmente evacuado tras la inundación más conocida como el Riñihuazo.

A lo largo de la historia, muchas ciudades fueron evacuadas ante el inminente peligro de una invasión o ataque, en episodios de guerra.

También las bases militares. Un puesto militar que queda en una posición "indefendible" (o bien, severamente comprometida) puede eventualmente ser evacuado con el fin de evitar las bajas civiles y militares que implicaría intentar defender la posición.

Ejemplos de ello fue el caso de Agrigento, en la Sicilia helénica, ante el sitio impuesto por las tropas de Cartago. En el Líbano, durante el año 2006, se evacuaron a casi todos los ciudadanos extranjeros debido a la actual situación de guerra con Israel.

Puede suceder también cuando ocurre un desastre naval. Una nave cuyo casco ha recibido daños críticos o que, de una forma u otra, se enfrenta a un naufragio inminente, es evacuada utilizando los botes salvavidas u otros equipos diseñados especialmente para tal fin. Del mismo modo, las naves que poseen reactores nucleares, pueden ser evacuadas debido a accidentes con el mismo que pongan en riesgo la vida de la tripulación.

Se recordará al crucero ARA General Belgrano (de la Marina Argentina) cuando tuvo que ser evacuado luego de que un torpedo -disparado desde un subamarino británico- impactase contra el casco provocando hundimiento de dicho crucero.

Hoy en día, los planes de evacuación son cada vez más requeridos, no solo en caso de auditorías de seguridad de un edificio, negocio o empresa, sino porque lo exige la propia Dirección Nacional de Bomberos con la adopción del nuevo Código e Instructivos Técnicos.

Ante casos críticos, la elaboración anticipada de un plan de evacuación puede suponer la diferencia entre lamentar víctimas o, simplemente, lamentar pérdidas materiales.

Los sistemas de control e identificación de personas (manuales o automáticos) le permitirán conocer en todo momento quién se encuentra en cada zona, así como cuántos de los afectados ya están fuera de peligro o en los puntos de reunión planificados.

La información puede ser requerida por los responsables del sitio como por los bomberos para proceder con un protocolo de búsqueda y salvamento.

En función de su gravedad, las situaciones se clasificarán, según las dificultades existentes para su control y sus posibles consecuencias, en: *principio de incendio, *emergencia parcial y *emergencia general.

En función de las disponibilidades de medios humanos, los planes de actuación en emergencia podrán clasificarse en: *diurno, *nocturno, * día festivo y/o *en vacaciones. Las distintas emergencias requerirán la intervención de personas y medios para garantizar en todo momento la alerta, la alarma, la intervención y el apoyo. En este sentido los equipos de emergencia constituyen el conjunto de personas especialmente entrenadas y organizadas para la prevención y actuación en accidentes dentro del ámbito del establecimiento.

Obviamente, se requiere indicar la denominación de los equipos y las acciones que se deben desarrollar. Se diseñarán esquemas operacionales con la secuencia de actuaciones a llevar a cabo en cada una de las acciones citadas, en función de la gravedad de la emergencia. Cuando su complejidad lo aconseje, se elaborarán esquemas operacionales parciales.

Y finalmente, los esquemas se referirán de forma simple a las operaciones a realizar en las acciones de alerta, alarma, intervención y apoyo entre las Jefaturas y los Equipos de Emergencia. (cartillas de procedimientos de actuación).

Entonces, que debe incluirse para realizar un plan de este tipo?, . . . . buscar antecedentes legales, determinar el tipo de construcción y actividades que se desarrollan, confrontar los límites establecidos en normativas reconocidas, de dónde se plasma la experiencia de muchísimos años y cantidad de sucesos investigados profundamente, evaluar los riesgos potenciales e intrínsecos, los medios de protección disponibles, clasificar las posibles emergencias, cuál podrían ser los organigramas de actuación, responsabilidades, medios técnicos y humanos asignados, la ayuda externa, los equipos necesarios, la formación del personal y los planes de inversión, la periodicidad y frecuencia de los simulacros, cómo efectuar las mejoras y el mantenimiento preventivo, la investigación, control, evaluación, y finalmente, hasta como se redacta y plasma en sendos documentos.

Los planes de emergencia pretenden optimizar la utilidad de los recursos técnicos y humanos disponibles de manera que las emergencias sean rápidamente controlables y sus consecuencias sean mínimas.

Si en el plan de emergencia se introduce el concepto de prevención considerado como la implantación del conjunto de medidas tendentes a evitar que se produzca una situación no deseada, se habrá conseguido un plan de autoprotección.

Los planes de autoprotección pueden abarcar un amplio campo de situaciones, no obstante se enfocan a las emergencias producidas por incendios y aviso de bomba, por ser de las situaciones más alarmantes para la población y sus consecuencias pueden llegar a ser gravísimas.

Y aunque recién, la autoridad competente está haciendo hincapié en ello, el concepto de autoprotección hace tiempo que se viene introduciendo en el ámbito privado muy tímidamente y sin mayor convencimiento de parte de los propios interesados.

Qué es entonces un Plan? (de autoprotección)

El plan de autoprotección es el mecanismo que establece para un edificio un conjunto de medidas tendentes a neutralizar o minimizar, con los medios de que se disponga, los accidentes o emergencias y sus posibles consecuencias hasta la llegada de las ayudas externas.

Es el instrumento que pretende organizar los medios humanos y materiales disponibles en el lugar, para conseguir la prevención de los riesgos existentes, garantizar la evacuación y la intervención inmediata, en caso de siniestro.

El establecimiento de un plan de este tipo pretende conseguir que todas las personas que puedan verse afectadas por una emergencia sepan cómo actuar y cómo deben coordinarse dichas actuaciones para reducir al mínimo las consecuencias que puedan derivarse de la misma.

Los objetivos que pretende el Plan (de Autoprotección) son entonces:

  1. Conocer los edificios y sus instalaciones para identificar los riesgos.
  2. Adoptar las medidas preventivas

Cómo elaborar de un Plan de EVACUACIÓN

No podemos esperar a tener una emergencia para recién pensar que debemos hacer; es nuestra responsabilidad prepararnos, adquirir comportamientos y habilidades para enfrentar una situación de peligro que pueda sobrevenir. Para ello debemos realizar un plan. . . . .¿y qué es un plan?

El Plan es un documento escrito, elaborado en forma participativa, que nos guía en lo que tenemos que hacer, lo podemos mejorar, practicar en el tiempo, tiene que ser viable y tener en cuenta las normas internas (seguridad, ambiente, presupuesto etc.).

Este plan pretende ser una guía para la elaboración de un plan de evacuación adecuado, a fin de que todas las personas de una organización sepa qué hacer ante una emergencia de cualquier tipo que sea: incendio, inundaciones, derrumbes, etc. El primero de los casos, el incendio, es el primer riesgo en orden de importancia, ya que es una amenaza que existe en todo lugar donde haya personas desarrollando actividades; y que esto originó la realización del plan de evacuación, con el objeto de proteger tanto la vida de las personas como los bienes materiales.

Este artículo entonces, someramente menciona los componentes básicos necesarios en la estructura de un Plan de Evacuación, brindando una idea de cuáles son las instrucciones mínimas para el desarrollo del mismo.

Las orientaciones e instrucciones que se presentan aquí deberán ser adaptadas a las características de la edificación y del lugar en donde se encuentre; siendo lo más recomendable incorporar el Plan de Evacuación al programa de actividades de cada lugar o institución.

La persona responsable de la coordinación en la elaboración y ejecución del plan será la máxima autoridad, y estará asesorado por personal técnico de su organización (si lo tuviere) o con personal externo; tratando de contar con la participación activa del personal.

Como primer paso en la confección del plan se debe formar el Comité de Evacuación; este será el encargado del estudio, planificación y desarrollo del Plan de Evacuación.

El comité estará integrado por:

  • Directivos del lugar o institución
  • Sistema Nacional de Emergencias
  • Dirección Nacional de Bomberos
  • Policía
  • Asistencia Médica

En esta etapa inicial se debe cuantificar todo el personal que se encuentre, detallando la cantidad de personas, sexo, turnos de trabajo, características de la gente: si son adultos, niños o ancianos, si hay discapacitados, si habitualmente hay personas ajenas al lugar que desconocen las dependencias; para ello se pueden elaborar cuadros a fin de facilitar las tareas y tener la información más accesible.

Lo primero que debemos hacer es un DIAGNOSTICO, es decir una descripción de la situación actual y lo que queremos modificar o mejorar, y para ello debemos analizar los peligros a los que estamos expuestos. (Conocer el edificio, sus características, falencias, vías de escape etc. amenazas externas e internas y elementos vulnerables.)

Se deben identificar y evaluar todos los riesgos que puedan amenazar a la institución y su población. Para ello debemos analizar:

  • ¿Existen peligros de incendios en el plantel?
  • ¿Se encuentra ubicado en una zona con riesgo de incendio?
  • ¿Existen peligros de derrumbes en alguna parte del edificio de la institución?
  • ¿Hay ascensores en el lugar?
  • ¿Existen riesgos de inundación?
  • ¿Han ocurrido hechos relacionados con los riesgos anteriores o con otro riesgo que aquí no consideramos?
  • ¿Cuándo fueron los eventos más recientes y con qué periodicidad ocurrieron?
  • ¿El plantel se encuentra en una zona industrial urbana, rural?
  • ¿Ha sido afectada a la zona alguna vez por tornados o por tormentas con vientos severos?
  • ¿Cuándo fueron los más recientes?
  • ¿Qué daños ocasionó? ¿Cómo reaccionó la población?
  • ¿Existen problemas de contaminación y salubridad?
  • ¿Cuáles han sido los accidentes colectivos más graves que han ocurrido en el plantel?
  • ¿Son deficientes los servicios de agua, energía eléctrica, alcantarillado, redes cloacales, etc.?

Para la identificación de riesgos será muy útil contar con el plano del edificio a fin de graficar las zonas de peligro, las de seguridad y las de evacuación. También es importante la participación de todos los integrantes de la Institución en la elaboración del plan. Se puede organizar un trabajo u otra actividad creativa para implementar la participación, entregando los resultados de esas actividades al comité encargado de elaborar el Plan de Evacuación

Para ello también, hay que determinar los recursos disponibles. Se debe elaborar un inventario de recursos humanos y materiales disponibles para la atención de accidentes y desastres en el plantel.

Para ello se debe realizar un listado de recursos humanos disponibles. Se indican los nombres y los apellidos de las personas que se desempeñan en el lugar también es importante destacar la dirección, teléfono, horario y especialidad de las personas que podrían colaborar en la atención de una emergencia: médicos, enfermeras, auxiliares, socorristas, ingenieros, técnicos, miembros de Defensa Civil (Sistema Nacional de Emergencia), Bomberos, etc.

En este punto nos podemos preguntar:

  • ¿Se ha informado al plantel como prevenir riesgos y enfrentar una situación de emergencia?
  • ¿Tienen los conocimientos básicos de primeros auxilios?

A fin de agilizar esta información será conveniente confeccionar un cuadro con dichos datos.

En caso de que no contemos con personal que pueda colaborar en el caso de emergencia, sería conveniente agregar a los puntos anteriores, la capacitación en otros temas que se consideren necesarios.

También se debe preparar un listado de recursos materiales disponibles:

  • ¿Las salidas están identificadas?
  • ¿Las puertas de salida se pueden abrir con facilidad?
  • ¿Las salidas, corredores, pasillos o escaleras son apropiadas para circulación rápida en caso de evacuación?
  • ¿Hay extintores en el lugar? ¿Cuántos? ¿En qué estado y qué ubicación?
  • ¿Mangueras de incendio?
  • ¿Se dispone de elementos mínimos para atender emergencias: botiquines, escaleras, herramientas, etc.?
  • ¿Qué sistemas de comunicación hay disponible?
  • ¿Están a mano los teléfonos de emergencia (Bomberos, Policía, Emergencia Móvil)?
  • ¿Hay algún sistema de alarma?
  • ¿Existe señalización de emergencia?

Una vez elaborados ambos listados se deberá tener a mano y en lugar visible para divulgarlo en la Dirección de la Institución u otro lugar de fácil acceso cerca del teléfono.

Con toda la información que recabamos ¿Qué hacemos? ¿Cómo? y ¿Con qué?

En base a la información recopilada, es necesario elaborar un listado de actividades que sean posibles ejecutar en el plantel de la institución para prevenir los riesgos o mitigar sus efectos y definir adecuadamente la organización mínima requerida para la ejecución de las mismas. Para ello se puede realizar una consulta general con el personal, sobre las actividades que se pueden realizar y establecer responsables de su ejecución con un plazo para su realización. De esta manera se logrará la participación de todo el plantel en la confección del plan.

A continuación sugerimos algunas actividades prácticas para implementar:

  • Divulgar el listado de problemas y necesidades que se encontraron en el lugar, en relación con los posibles riesgos y emergencias en una reunión con el personal.
  • Solicitar al personal sugerencias sobre actividades preventivas a ejecutar, estas sugerencias pueden ser presentada por escrito u oralmente.
  • Definir los responsables de la ejecución de las actividades acordadas.
  • Definir tiempo y fecha de ejecución y elaborar un cronograma de actividades.

Entre las actividades que se pueden incluir en el cronograma sugerimos las siguientes:

  • Constitución del Comité de evacuación (de Seguridad).
  • Elaboración de planos de riesgos y rutas de evacuación del plantel.
  • Identificación de las vías de escape, zonas de peligro, de seguridad, sitios de encuentro y refugio, etc.
  • Establecer sistemas de alarma
  • Realización de conferencias sobre prevención de incendios, de accidentes, primeros auxilios, y actitudes frente a situaciones de emergencia en general.
  • Realización de cursos de primeros auxilios.
  • Preparación de botiquín de primeros auxilios.
  • Adquisición de elementos indispensables en protección contra incendio.
  • Realización de simulacros de evacuación, por lo menos cada tres meses, primero por grupos, luego por pisos o sectores y finalmente todo el plantel.
  • Elaboración de afiches y carteles de divulgación de normas de procedimientos en caso de incendios inundación derrumbe o cualquier emergencia que pudiera ocurrir.

Seguidamente, deberá coordinarse algunos puntos vitales de un Plan de Evacuación:

  1. La señal de alarma puede consistir en un toque simple y uno doble, intermitentes o continuados, en caso de contar con un timbre.
  2. Cada grupo que se desplaza al área de seguridad, debe permanecer en él mientras se verifica que todo el grupo complete la evacuación.
  3. En edificios de 2 o más pisos es mucho más importante la disciplina y normas de seguridad.
  4. Recordar que el mayor peligro se encuentra en escaleras y ascensores.
  5. Al darse la alarma, cada Líder de Evacuación (ó Coordinador de Sector) (en caso en que se planifique así) ordena la evacuación inmediatamente en forma previamente determinada.
  6. Las oficinas o salones, habitaciones, etc. se evacuan rápida y ordenadamente.
  7. La persona más cercana a la puerta procede a abrirla, lo más rápido posible asegurándola con algo para que no se cierre.
  8. Debe instalar un Plano en el lugar más visible en el cual se indique claramente la ubicación de las zonas de seguridad hacia donde deben evacuar quienes se encuentran en él, al momento de producirse la emergencia.
  9. Tener en un lugar adecuado y visible los números telefónicos de: Bomberos, Policía, Sistema Nacional de Emergencias, Servicios de Salud más cercano y todo teléfono útil en una emergencia y memorizarlos de ser posible.
  10. Todas las puertas del lugar deben estar sin llave y libres de obstáculos y en condiciones de ser abiertas con facilidad y hacia fuera.
  11. La autorización para que el personal pueda regresar al edificio, la da la autoridad competente/ responsable mediante una señal de retorno previamente establecida.
  12. Mantener la calma: uno de los puntos fundamentales en todo momento, es mantener la calma: esto salva muchas vidas. La llegada de Bomberos o Equipos de Rescate es una cuestión de minutos y si tomamos las previsiones señaladas, todos se podrán mantener sanos y seguros hasta que llegue el auxilio. El hecho de saber qué hacer en este tipo de situaciones nos da seguridad y nos permite guardar la calma y transmitir tranquilidad a los demás, dando las indicaciones adecuadas para enfrentar cualquier evento adverso.
  13. No correr.
  14. No perder tiempo en recoger pertenencias.
  15. Proteger las vías respiratorias: cuando existe la presencia de humo, es importantísimo proteger las vías respiratorias colocándose un pañuelo o alguna prenda sobre boca y nariz, en lo posible humedecida.
  16. No utilizar ascensores: cuando haya ascensores en el edificio jamás deben utilizarse en una evacuación, porque son trampas mortales para quien los usa.
  17. Al ver humo recordar: el aire limpio es el que se encuentra próximo al piso, debe avanzar gateando y en lo posible proteger sus vías respiratorias.
  18. Recordar que las principales causas de muerte, en orden de importancia en casos de incendio son: 1° EL HUMO - 2° EL PANICO - 3° EL FUEGO
  19. No volver a entrar al edificio una vez que se haya evacuado, por ningún motivo.
  20. Cerrar las puertas después de salir.
  21. Dar prioridad a las personas con mayor exposición al riesgo.
  22. Conocer los medios de salida, escaleras y rutas de escape que conducen al exterior.
  23. En ningún momento omita llamar a los bomberos, ni piense que otro ya lo ha hecho.

Interrumpir las actividades, No recoger ninguna referencia, Verificar el estado de la salida (utilizable despejada, con humo). Mantener unido al grupo.

Medidas de seguridad si tenemos que esperar socorro en el lugar, una de las alternativas previstas, es a través de la ventana. Evaluar lo actuado. Corregir. Practicar periódicamente.


a) Se debe organizar el uso de la escalera, para que los sectores más próximos y los más alejados a ella, salgan al mismo tiempo y en forma ordenada. Una forma podría ser que las personas de las habitaciones más cercanas a la escalera, evacuan por el sector de la pared, lo más cerca de ella. Las que siguen lo hacen por el centro, hasta llegar a la zona de seguridad. Se debe realizar la práctica para ver si esta metodología sirve para un lugar específico, (dependiendo del tipo y ancho de la escalera, y número de personas a evacuar), o hay que adaptarla.


b) Las habitaciones de los primeros pisos ofrecen menor dificultad y deben evacuar por el centro de los corredores.


c) En el lugar más visible del establecimiento se debe instalar un plano en el cual se indique claramente la indicación de las zonas de seguridad hacia donde deben evacuar quienes se encuentran en él, al momento de producirse la emergencia.


d) La máxima autoridad del establecimiento debe poner en su oficina un tablero general, con los duplicados de todas las llaves de las puertas de oficina, biblioteca, depósitos, etc.


e) En un lugar adecuado y visible debe colocarse un cartel con los números telefónicos de Bomberos, Policía, Defensa Civil, Servicios de Salud más cercano, etc.


f) Todas las puertas del establecimiento deben estar sin llaves, libres de obstáculos y en condiciones de ser abiertas con facilidad y hacia afuera.


g) La autorización para que el personal pueda regresar al edificio, la debe dar la autoridad competente/ responsable del establecimiento.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Qué podemos ofrecerle en materia Ambiental?

Hace apenas un par de meses atrás, URUMEPA (Uruguayan Marine Environmento Protection Asociation) y AUPCI (Asociación Uruguaya de Protección Contra Incendios) sumando esfuerzos realizaron la primer conferencia de un Ciclo llamado “Emergencias Ambientales en Áreas Portuarias”.

Justamente, los dos oradores que iniciaron el temario, mostraron en sendas presentaciones los diferentes riesgos a los que se podrían ver envueltos quienes usualmente laboran en dicho lugar, las consecuencias que podrían acarrear al área y la ciudad circundante,y posteriormente, como responden los sistemas del Estado existentes para actuar ante cualquier contingencia.
Mientras tanto, qué paso?, . . .

Incendios en el puerto se pasan “de castaño oscuro” Observa.com ...
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Llama la atención incendios de pesqueros en puerto – El portal de ...
18 Nov 2010 ... MONTEVIDEO, Uruguay, nov. 18 (UPI) -- El de ayer a la madrugada se trato en quinto incendio del año de un pesquero en el puerto de ...

Control de derrame
LaRepública.com.uy
... atracado en el muelle 2, se produjo un derrame de fueloil que contaminó las ... puso en marcha el plan de contingencia para derrames de hidrocarburos. ...

Armada controló grave derrame en puerto
Pasadas las 21 horas del día jueves 2 de diciembre, durante una mala maniobra de trasiego de combustible a bordo del buque pesquero “GLORY” de bandera coreana atracado en el muelle 2 se produjo un derrame de fuel oil el cual contaminó las aguas navegables de la dársena I del Puerto de Montevideo.

MONTEVIDEO: Derrame en el puerto
Una pérdida de fueloil se registró esta madrugada; se iniciaron trabajos para reducir el daño ambiental

. . . . varios incendios en buques pesqueros y un derrame de hidrocarburos obligó a la prensa tratar el tema. Pero, igualmente aunque los efectos no fueron dramáticos más allá de los propietarios y directamente interesados, sigue ahondando en la mente de quienes estamos preocupados de la situación.

Qué podemos entonces hacer?, . . .obviamente hay personas idóneas; preparadas para asesorar apropiadamente y desde el punto de vista del usuario, dónde seguramente se podrá abordar la problemática y estudiarla teniendo en cuenta la ecuación beneficio vs. costo para obtener los mejores niveles de seguridad, calidad y productividad.
Reiteramos nuestro ofrecimiento.
  • Asesoramiento.-
  • Auditoría Ambiental.-
  • Capacitación (Educación Ambiental).-
  • Consultoría.-
  • Evaluación de Impacto Ambiental.-
  • Gestión Ambiental de Empresas.-
  • Implementación de Programas de Producción más Limpia (Tecnologías Limpias).-
  • Proyectos Medioambientales.-

Antecedentes

Jorge Uría (Director de la WTC División Ambiental (World Trade Center Montevideo y representante de Gamma S.A. - empresa de la Habana, Cuba, especializada en Temas Medioambientales, la cual viene trabajando desde hace muchos años en todo el Caribe, Centroamérica, México, Colombia, Venezuela y Brasil para el MERCOSUR), es Consultor Ambiental especializado en Gestión y Auditoría Ambiental (UFAM-Universidad Federal de Amazonas, Manaus, Brasil y Universidad de León de España) y Técnico en Ciencias Agrarias (UDE-Universidad de la Empresa, Facultad de Ciencias Agrarias). Se ha especializado en el Desarrollo y Evaluación de Proyectos Productivos, Medio-ambientalistas y Sociales de carácter regional, trabajando desde 1990/ 1995 junto con otros técnicos en la implantación del Programa FIDA de FAO, en el territorio uruguayo; en ese mismo lapso de tiempo, el mencionado técnico se desempeñó como Coordinador Regional del Programa FISE de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto de la Presidencia de la República Oriental del Uruguay (OPP), con apoyos del PNUD y del BID; entre los años 1993 y 1994 se desempeñó como Representante de la Presidencia de la República en la Comisión Multidisciplinaria de Evaluación de Proyectos Productivos, en conjunto con técnicos de Organizaciones Estatales, Internacionales y ONG´s. Y como último destaque, trabajó como Asesor de Proyectos para la Comisión Técnico-Mixta de la Cuenca de la Laguna Merín hasta el año 1996.

lunes, 14 de junio de 2010

CONTAMINACIÓN AMBIENTAL


La contaminación es uno de los problemas más grandes que existen en el planeta y el más peligroso, ya que al destruir La Tierra y su naturaleza original, termina por destruirnos a nosotros mismos.

La contaminación es la introducción de agentes biológicos, químicos o físicos a un medio al que no pertenecen. Cualquier modificación indeseable de la composición natural de un medio; por ejemplo, agua, aire o alimentos. Existen varios tipos de contaminación.

Seguidamente se encontrará información sobre los diferentes tipos de contaminación, los más comunes. Por lo que deberíamos hacer conciencia y aportar un poco más, ya que podemos ayudar aunque sea un poco y así evitar, este proceso de contaminación, ya que es un problema que nos concierne a todos y al mismo tiempo nos perjudica.

Los tipos de contaminación más importantes son los que afectan a los recursos naturales básicos: el aire, los suelos y el agua. Algunas de las alteraciones medioambientales más graves relacionadas con los fenómenos de contaminación son los escapes radiactivos, el smog, el efecto invernadero, la lluvia ácida, la destrucción de la capa de ozono, la eutrofización de las aguas o las mareas negras. Existen diferentes tipos de contaminación que dependen de determinados factores y que afectan distintamente a cada ambiente.

­ Contaminación del agua.
­ Contaminación del aire.
­ Contaminación del suelo.
­ Contaminación radioactiva.
­ Contaminación lumínica.
­ Contaminación sonora.
­ Contaminación visual.

La contaminación es cualquier sustancia o forma de energía que puede provocar algún daño o desequilibrio (irreversible o no) en un ecosistema, en el medio físico o en un ser vivo. Es siempre una alteración negativa del estado natural del medio ambiente, y por tanto, se genera como consecuencia de la actividad humana.

Para que exista contaminación, la sustancia contaminante deberá estar en cantidad relativa suficiente como para provocar ese desequilibrio. Esta cantidad relativa puede expresarse como la masa de la sustancia introducida en relación con la masa o el volumen del medio receptor de la misma. Este cociente recibe el nombre de concentración.

Los agentes contaminantes tienen relación con el crecimiento de la población y el consumo (combustibles fósiles, la generación de basura, desechos industriales, etc.), ya que, al aumentar éstos, la contaminación que ocasionan es mayor.
Por su consistencia, los contaminantes se clasifican en sólidos, líquidos y gaseosos. Se descartan los generados por procesos naturales, ya que, por definición, no contaminan.

Los agentes sólidos están constituidos por la basura en sus diversas presentaciones. Provocan contaminación del suelo, del aire y del agua. Del suelo porque produce microorganismos y animales dañinos; del aire porque produce mal olor y gases tóxicos, y del agua porque la ensucia y no puede utilizarse.

Los agentes líquidos incluyen las aguas negras, los desechos industriales, los derrames de combustibles derivados del petróleo, los cuales dañan básicamente el agua de ríos, lagos, mares y océanos, y con ello provocan la muerte de diversas especies.

Los agentes gaseosos incluyen la combustión del petróleo (óxido de nitrógeno y azufre) y la quema de combustibles como la gasolina (que libera monóxido de carbono), la basura y los desechos de plantas y animales.

Todos los agentes contaminantes provienen de una fuente determinada y pueden provocar enfermedades respiratorias y digestivas. Es necesario que la sociedad humana tome conciencia del problema.

Se denomina contaminación atmosférica o contaminación ambiental a la presencia en el ambiente de cualquier agente (físico, químico o biológico) o bien de una combinación de varios agentes en lugares, formas y concentraciones tales que sean o puedan ser nocivos para la salud, para la seguridad o para el bienestar de la población, o que puedan ser perjudiciales para la vida vegetal o animal, o que impidan el uso habitual de las propiedades y lugares de recreación y el goce de los mismos. La contaminación ambiental es también la incorporación a los cuerpos receptores de sustancias sólidas, líquidas o gaseosas o de mezclas de ellas, siempre que alteren desfavorablemente las condiciones naturales de los mismos o que puedan afectar la salud, la higiene o el bienestar del público.

Efectos
Por lo que se ve en los medios, hay infinidad de expertos en salud ambiental que estudian e intentan demostrar que la contaminación ambiental de las grandes ciudades afecta la salud. Además, si así fuera, aparte de afectar la calidad de vida de las personas, el costo para la sociedad para el control y recuperación de dichas personas, es enorme.

Problemas cardiovasculares, arteriosclerosis son apenas algunos de esos problemas. El humo del tabaco y el que en general proviene del sistema de escape de los automóviles produce la misma cantidad de esas partículas. Ya se han dictado normas estrictas de aire limpio que contribuyen a una mejor salud con efectos en gran escala, aunque la polución por los escapes es mayor.

Uno más de los efectos es el debilitamiento de la capa de ozono, que protege a los seres vivos de la radiación ultravioleta del sol, debido a la destrucción del ozono estratosférico por cloro y bromo procedentes de la contaminación, es el efecto invernadero que está acentuado por el aumento de la concentración de CO2 atmosférico y otros gases de efecto invernadero como, por ejemplo, el metano.

También, tenemos los contaminantes no degradables, y son los que no se descomponen por procesos naturales, tal como sucede con el plomo y el mercurio.

La mejor forma de tratar los contaminantes no degradables (y los de degradación lenta) es por una parte evitar que se arrojen al medio ambiente y por otra reciclarlos o volverlos a utilizar. Una vez que se encuentran contaminando el agua, el aire o el suelo, tratarlos, o eliminarlos es muy costoso y, a veces, imposible.
Contaminantes de degradación lenta o persistente: Son aquellas sustancias que se introducen en el medio ambiente y que necesitan décadas o incluso a veces más tiempo para degradarse. Ejemplos de contaminantes de degradación lenta o persistente son el DDT y la mayor parte de los plásticos.

Los contaminantes degradables o no persistentes se descomponen completamente o se reducen a niveles aceptables mediante procesos naturales físicos, químicos y biológicos.

Los contaminantes químicos complejos que se descomponen (metabolizan) en compuestos químicos más sencillos por la acción de organismos vivos (generalmente bacterias especializadas) se denominan contaminantes biodegradables. Ejemplo de este tipo de contaminación son las aguas residuales humanas en un río, las que se degradan muy rápidamente por las bacterias, a no ser que los contaminantes se incorporen con mayor rapidez de lo que lleva el proceso de descomposición.

En definitiva, hay otros elementos que afectan enormemente la salud de las personas. Pero, todas invariablemente requiere de medidas locales para crear conciencia, evitar la quema y tala de plantas, colocar las basuras en lugares apropiados, regular los servicios de aseo urbano, controlar el uso de fertilizantes y pesticidas, crear vías de desagüe para las industrias que no lleguen a los mares o ríos utilizados para el servicio o consumo del ser humano o de los animales, controlar los derrames accidentales de petróleo. Controlar los relaves mineros, reciclar objetos (darles un nuevo uso). Tomar y generar conciencia de lo que está sucediendo, realizar campañas de apoyo, evitar el uso de aerosoles, tener sentido de responsabilidad y realizar correctamente la clasificación de los contaminantes.

domingo, 11 de abril de 2010

TÉCNICAS PARA LA LUCHA CONTRA INCENDIOS

La lucha contra incendios es la acción de extinción de los incendios destructivos. En tal sentido, la misión de los bomberos es luchar contra estos incendios para evitar la destrucción de la vida, la propiedad y el medio ambiente. Obviamente, la lucha contra incendios es una profesión muy técnica que requiere años de formación y educación a fin de llegar a dominar dicha profesión.

El incendio puede propagarse rápidamente y poner en peligro muchas vidas, sin embargo, con las técnicas modernas de lucha contra incendios, las catástrofes no siempre pueden evitarse. Para evitar los principios de incendio, los bomberos se han propuesto como deber la educación pública y la realización de inspecciones de incendio.

Debido a que los bomberos suelen ser los primeros en responder ante las personas en condiciones críticas, se han ido profesionalizando en muchas otras áreas, desarrollando servicios valiosos a la comunidad, cómo por ejemplo:

• Servicios de emergencia médica
• Mitigación de efectos por materiales peligrosos (HazMat)
• Rescates pesados
• Búsqueda y rescate
• Servicios de apoyo en casos de desastre de la comunidad

Y como servicios especializados, además suministra servicios en:
• Rescates en aeronaves y aeropuertos
• Supresión de incendios forestales
• Rescates a bordo de buques y otros incendios en unidades militares
• Apoyos tácticos como paramédicos a las fuerzas policiales

Peligros causados por el fuego
El principal riesgo para las personas en un incendio es la inhalación de humo (la mayoría de los muertos en los incendios es a causa de respirar en el humo, no de las quemaduras). Los riesgos de inhalar humo incluye:

• La asfixia, debido a que el fuego consume o desplaza todo el oxígeno del aire;
• los gases tóxicos producidos por el fuego;
• la aspiración de humo caliente que puede quemar el interior de los pulmones.
Como ejemplo, los plásticos dentro de un coche puede generar 200.000 m3 de humo a una velocidad de 20-30 m3/seg. Por eso los bomberos deben llevar equipos de respiración autónoma (SCBA) (ya sea por sistemas de presión positiva de aire comprimido en circuito abierto o de circuito cerrado con oxígeno y filtros de calsosa) para evitar la inhalación de humo.

Naturalmente, hay riesgos evidentes que se derivan de los efectos del calor. Aun sin entrar en contacto con las llamas (calor por conducción), hay una serie de riesgos igualmente graves como: *quemaduras por el calor irradiado, *quemaduras al entrar en contacto con objetos calientes, * inhalación de gases calientes (por ejemplo, aire caliente), vapor y/o humos tóxicos. Por eso, los bomberos deben estar equipados con equipo de protección personal (PPE), que incluye ropa resistente al fuego (p.ej. con tejidos nomex o fibras de polibenzimidazole (PBI)) y cascos que limitan la transmisión de calor hacia el cuerpo.

El calor también, puede hacer que los cilindros de gas a presión u otros tanques y recipientes puedan explotar, produciendo lo que se llama una BLEVE (Boiling Liquid Expanding Vapor Explosion). Algunos productos químicos tales como fertilizantes de nitrato de amonio también puede explotar. Las explosiones pueden causar trauma físico o explosiones potencialmente graves o heridas de metralla por la fragmentación de los materiales.

El calor hace que la carne humana pase a ser usada como combustible del fuego causando graves problemas médicos. Dependiendo del calor del fuego, las quemaduras pueden ocurrir en una fracción de segundo. Una quemadura de primer grado (en la superficie de la piel) es extremadamente dolorosa. Una quemadura de segundo grado es una quemadura en la piel, y puede causar shock, infecciones y la deshidratación y si no es tratada a menudo resulta en la muerte. Quemaduras de tercer grado ya ponen en compromiso los tejidos nerviosos y no son dolorosas, sin embargo los bordes de una quemadura de tercer grado suelen ser de segundo y primer grado, que causa un dolor intenso. Las quemaduras de tercer grado usualmente ponen a los músculos y órganos internos expuestos ya que la piel seguramente esté completamente destruida. Si la persona sobrevive al choque y la exposición todavía debe enfrentar a los gérmenes, por lo que el tratamiento médico es extremadamente difícil.

Riesgos adicionales en la extinción de incendios, los cuales abarcan otras condiciones como:
• la visión puede ser oscurecida por el humo; una persona dentro del edificio no puede ser capaz de ver, pueden caer, o desorientarse y perderse, ser atrapado y muerto por el humo o el fuego.
• el edificio puede derrumbarse sobre sus ocupantes.

Tareas - Reconocimiento y la lectura del fuego
El primer paso de las operaciones es un reconocimiento para buscar el origen del incendio (que puede no ser obvia cuando se trata de un fuego interior, y especialmente, cuando no hay testigos), y sea necesario detectar los riesgos específicos y las posibles víctimas. Cualquier incendio que se produce fuera no podrá exigir el reconocimiento, por otra parte, un incendio en un depósito, bodega o un estacionamiento subterráneo con sólo unos pocos centímetros de visibilidad puede requerir un tiempo de reconocimiento extremadamente largo para detectar el foco de incendio.

La "lectura" del fuego es el análisis que deben hacer también los bomberos a fin de prevenir accidentes térmicos (combustión súbita, Backdraft, explosión de humo), por lo que se hace vital que se realice esa rutina durante el reconocimiento y las maniobras de extinción de incendios.

Los signos principales son:
• las zonas calientes, que pueden ser detectados con una mano enguantada, sobre todo al tocar una puerta antes de abrirla;
• la presencia de hollín en las ventanas, lo que normalmente significa que la combustión es incompleta y por lo tanto hay falta de aire
• el humo que entra y sale del marco de la puerta, como si el fuego respirara, lo que normalmente significa una falta de aire para la combustión;
• pulverización de agua en el techo, realizándolo con una breve aplicación en aerosol (por ejemplo, realizando un cono de niebla con un ángulo de apertura de 60º con una boquilla apropiada) para probar el calor de los humos;
• cuando la temperatura es moderada, el agua cae en gotas con un sonido de lluvia;
• cuando la temperatura es alta, se evapora con un silbido.

Lo ideal sería que parte del reconocimiento tuviera la posibilidad de consultar a los habitantes del lugar, y en especial de técnicos para diseñar un plan de acción. Esto proporcionaría el conocimiento de las estructuras existentes, los riesgos a los que podrían estar expuestos los bomberos, y lógicamente, poder establecerse las estrategias y tácticas a emplear.

Ciencia de la extinción
Como bien se sabe, hay cuatro elementos necesarios para iniciar y sostener un incendio con o sin llamas. Estos elementos los cuales se clasifican en el "tetraedro del fuego" son:
1. Agente reductor (combustible)
2. Calor
3. Reacción química en cadena
4. Agente oxidante (oxígeno)

El agente reductor, o combustible, es la sustancia o material que se oxida o quema en el proceso de combustión. Los combustibles más comunes contienen carbono junto con las combinaciones de hidrógeno y oxígeno. El calor es el componente energético del tetraedro del fuego. Cuando el calor entra en contacto con un combustible, que proporciona la energía necesaria para el encendido, hace que la producción continua y la ignición de los vapores de combustible o de gases de manera que la reacción de combustión pueda continuar, y las causas de la vaporización de los combustibles sólidos y líquidos. La reacción química auto-sostenida en cadena es una reacción compleja que requiere de un combustible, un oxidante, y la energía térmica que se unen en una forma muy específica. Una reacción en cadena es una serie de reacciones que se producen en secuencia con los resultados de cada una reacción individual que se añade a los demás. Esto ocurre en la ciencia del fuego, pero es autosuficiente, ya que continúa sin interrupción. Un agente oxidante es un material o sustancia que cuando existen las condiciones adecuadas se liberan gases, incluyendo al oxígeno. Esto es crucial para el sostenimiento de una llama o fuego.

Entonces, un incendio se puede extinguir o ponerle fin por la eliminación de cualquier de los cuatro componentes del "Tetraedro del Fuego". Un método para extinguir un incendio es el uso de agua. La primera forma que el agua apaga el fuego es por el efecto de enfriamiento, quitándole el calor al fuego. Esto es posible gracias a la capacidad del agua para absorber enormes cantidades de calor por la conversión a vapor de agua. Sin el calor, el combustible ya no tiene las condiciones necesarias para producir el oxígeno para mantener el fuego. La segunda forma por la cual el agua apaga el fuego es por sofocación del fuego. Cuando el agua se calienta hasta su punto de ebullición se convierte en vapor de agua. Cuando esta conversión se lleva a cabo diluye el oxígeno en el aire, eliminando así uno de los elementos que requiere el fuego para poder quemar. Esto se puede hacer con el agua mediante la adición de espuma.

Otra forma de extinguir un incendio es mediante la extracción del combustible. Esto se puede lograr deteniendo el flujo de combustible líquido o gaseoso o mediante la extracción de combustibles sólidos en el camino de un fuego. Otra forma de lograr esto, es permitir que el fuego queme todo hasta el momento que no exista más combustible y donde el fuego se autoextingue.

Otra forma de apagar un fuego es por inhibición química de la llama. Esto se puede lograr a través de la utilización y aplicación de polvos químicos secos y compuestos halogenados. Estos agentes interrumpen la reacción en cadena de la combustión y deja de producir llamas. Este método es eficaz en los gases y los combustibles líquidos, ya que usualmente hacen llama cuando se queman.

Uso del agua
A menudo, la principal forma de extinguir un incendio es rociar con agua. El agua tiene dos funciones:
El agua en contacto con el fuego, se evapora, y este vapor desplaza el oxígeno (el volumen de vapor de agua es 1.700 veces mayor que el agua líquida, a 1000 grados Fahrenheit esta expansión es más de 4.000 veces), dejando al fuego y al combustible en condiciones insuficientes para continuar inflamándose, y asé se extingue.

La vaporización de agua absorbe el calor, se enfría el humo, el aire, paredes, los objetos de la habitación, etc., que podrían actuar como combustible, y así evita que uno de los medios que los incendios tiene para crecer, que es "saltando" a otras áreas de calor cercanas y fuentes de combustible para iniciar otros fuegos, que luego se combinan.

La extinción es entonces, una combinación de "asfixia" y de refrigeración. La llama sí se suprime por asfixia, pero el enfriamiento es el elemento más importante para dominar un incendio en un área cerrada.

El agua puede ser obtenida desde bocas de incendios a presión, extraída de las fuentes de agua como lagos o ríos, entregada por camiones cisterna, o arrojada desde aviones cisterna tal como sucede en la lucha contra los incendios forestales.

Fuego al aire libre
Para los fuegos al aire libre, debería rociarse la base del fuego con un spray directo; tratando de lograr un efecto de enfriamiento e inmediatamente de "asfixia" por el vapor, y esa técnica reduce sensiblemente la cantidad de agua requerida. Entonces, un chorro directo en aerosol es el que se utiliza para que el agua llegue masivamente a la base sin que se evapore antes. Un aerosol fuerte también puede tener un efecto mecánico: que puede dispersar el producto combustible y así evitar que el fuego se inicie de nuevo.

El fuego siempre está siendo alimentado por el aire circundante, pero el riesgo para las personas es limitado, ya que uno puede alejarse, salvo en el caso de incendios o incendios de matorrales en los que uno puede quedar rodeado por las llamas. Y eso requiere gran precaución, porque podría haber un gran riesgo de expansión.

El uso de spray está destinado a una superficie u objeto. Por esta razón, la estrategia se llama a veces, en que los ataques se hacen en dos dimensiones o "ataques 2D".

Puede que sea necesario para proteger a elementos específicos (la casa, tanque de gas, etc.) frente a la radiación infrarroja, que deba usarse un spray difuso entre el fuego y el objeto.
Otra de las cosas importantes, puede que sea necesario el uso de aparatos de respiración autónoma especialmente cuando existen riesgos de inhalación de humos o gases venenosos.
Fuegos de volumen encerrados
Hasta la década de 1970, los incendios fueron atacados por lo general con la misma estrategia que se utilizaba para los fuegos al aire libre. En los últimos tiempos, los incendios son atacados en su fase de desarrollo debido a que usualmente:
• los bomberos llegan más rápido (ó los usuarios tienen planes de autoprotección);
• existen aislamientos térmicos en las casas que permiten un mayor confinamiento del calor;
• los materiales modernos utilizados para la construcción, especialmente los polímeros, producen mucho más calor que los materiales tradicionales (madera, yeso, piedra, ladrillos, etc.).
Además, en estas condiciones, hay un mayor riesgo de backdraft y flashover. La pulverización de agua en la base del fuego directamente, puede tener consecuencias lamentables y dramáticas: el agua empuja el aire delante de él, así que el fuego se suministra oxígeno adicional antes de que el agua llegue a ella. Esta activación del fuego, y la mezcla de los gases producidos por el flujo de agua, puede crear una combustión súbita generalizada.

El asunto más importante no es el fuego, mientras que el control del fuego, es decir, el enfriamiento del humo que puede extenderse y provocar incendios a distancia, y que pone en peligro la vida de las personas, incluidos los bomberos, ese volumen sí, debe ser enfriado antes de que se aplique a la base del mismo. Esta estrategia originaria es de Suecia (Mats Rosander & Krister Giselsson), y quién estaba más adaptado a eso, fueron los bomberos de Londres – el Officer Paul Grimwood quién tras una década de uso operativo en el oeste de Londres entre 1984-94 (www.firetactics.com) al final lo calificó de: ataque en tres dimensiones, o "3D ataque".
El uso de una niebla en aerosol difuminada fue propuesta por el presidente del Lloyd Layman de Parkersburg, del Departamento de Bomberos de Virginia Occidental, en la Conferencia del Departamento de Bomberos Instructores (FDIC) en 1950 que se celebró en Memphis, Tennessee, EE.UU.

Después fue Grimwood quién explicó dicha estrategia de ataque “3D” donde se rociaba el techo con pulsos cortos abriendo y cerrando la boquilla en forma de aerosol difuso y donde así lograba se enfriara el humo, y por lo tanto, haciendo que el humo fuera menos probable se incendiara cuando se alejaba; y la presión del gas disminuía cuando se enfriaba (ley de los gases ideales), por lo que también reducía la movilidad de los humos y evitaba un "contraproducente" vapor de agua, creando en cambio un “cielo inerte de vapor de agua” que impedía los rollos de llamas en el techo creado por la quema de gases calientes.

La sola aplicación de cortos pulsos de agua, contrario a la pulverización total que modifica el equilibrio, y la mezcla de gases en lugar de permanecer estratificado, esos gases calientes que inicialmente están en el techo, puede provocar que se muevan alrededor de la habitación y la temperatura se eleve en el suelo, que mucho más peligrosa para los bomberos.

Una alternativa es que se enfríe todo el ambiente rociando toda la atmósfera, como si uno fuera un dibujante de letras en el aire.

Los métodos modernos para actuar contra un incendio urbano dictan el uso de un flujo masivo de agua inicialmente, por ejemplo, 500 lts/min por cada manguera. El objetivo es absorber el calor tanto como sea posible al principio para detener la expansión del fuego, así como para reducir el humo.

Cuando el flujo es demasiado pequeño, la refrigeración no es suficiente, y el vapor que se produce puede quemar a los bomberos (debido a que el descenso de la presión es demasiado pequeño y el vapor se empuja hacia atrás). Aunque parezca paradójico, el uso de un fuerte flujo con una manguera contra incendio eficaz y una estrategia eficaz (con una aplicación de niebla pulverizada, en pequeñas gotas) requiere una pequeña cantidad de agua. Una vez que se disminuye la temperatura, sólo con una cantidad limitada de agua es suficiente para suprimir la base del fuego con un spray más recto.

Por ejemplo, para una sala de estar de 50 m² (50 metros cuadrados), la cantidad necesaria de agua se estima en 60 lts (15 galones).

Una técnica que los bomberos franceses utilizaban en la década de 1970 como método alternativo se basaba en aplicar un rocío de agua sobre las paredes calientes para crear una atmósfera de vapor de agua y asfixiar así el fuego. Este método ya no se utiliza debido a que era demasiado arriesgado: la presión creada empujaba los gases calientes y el vapor hacia los bomberos, causando graves quemaduras, aparte de empujar los gases calientes hacia otros cuartos donde podría iniciarse un nuevo fuego.

Asfixiando un incendio
En algunos casos, el uso de agua no es deseable. Algunos productos químicos reaccionan con el agua y producen gases venenosos, o incluso se encienden en contacto con el agua (por ejemplo, el sodio).

Algunos otros productos que flotan en el agua, como por ejemplo, los hidrocarburos; gasolina, aceite, alcohol, etc., al aplicarse agua, la capa incendiada se puede propagar y ampliar.
En el caso de un tanque de gas a presión, es necesario a veces para evitar los choques térmicos que podrían dañar el tanque, y la consiguiente descompresión resultante, podría producir una BLEVE.

Hay incendios eléctricos, donde el agua podría actuar como un conductor.
Y naturalmente, esto puede hacerse de varias maneras:
• algunos productos químicos reaccionan con el combustible y poner fin a la combustión;
• una capa de espuma de agua con espuma retardante del fuego se puede proyecta sobre el producto por medio de la utilización de manguera, para mantener el oxígeno existente en el aire separado del combustible.
• O la aplicación de CO2, dióxido de carbono.

Tácticas de ventilación o aislamiento del fuego
Uno de los principales riesgos de un incendio es el humo, el calor y los gases venenosos, y cómo se oscurece la visión. En el caso de un incendio en un lugar cerrado (de construcción), hay dos estrategias diferentes que se puede utilizar: el aislamiento de la chimenea, o la ventilación con presión positiva.

Paul Grimwood introdujo el concepto de ventilación táctica en la década de 1980 para fomentar una vez más, el bien pensado enfoque en este aspecto, para realizar la lucha contra incendios. Después de trabajar con Warrington Fire Research Consultants (FRDG 6/94) sobre su terminología y los conceptos, fueron adoptados oficialmente por el servicio de bomberos del Reino Unido y ahora se están realizando toda una revisión de manuales para la capacitación en sus Oficinas Principales (1996-97).

En la definición original de Paul Grimwood sobre su estrategia expresada en 1991 declaró que .... “la ventilación táctica es o bien la ventilación, o la contención (aislamiento) de las acciones de los bomberos en la propia escena, por lo que sirve para tomar el control desde el comienzo de la acciones de combate del fuego, y es un esfuerzo válido para ganar ventaja táctica en el interior de las operaciones de extinción en incendios estructurales.

En primer lugar, se saca del fuego hacia afuera a los ocupantes atrapados cuando se utiliza adecuadamente ésta maniobra. También puede "limitar la propagación del fuego mediante la canalización de fuego hacia las aberturas cercanas y permite a los bomberos a atacar el fuego con seguridad", así como limitar el humo, calor y daños por agua.

La ventilación con presión positiva (VPP) consistente en utilizar un ventilador para crear un exceso de presión en una parte del edificio, esta presión permite empujará el humo y el calor, y así garantizar el salvamento y extinción de las operaciones de combate. Es necesario disponer de una salida para el humo, así como conocer el edificio muy bien para predecir hacia dónde irá el humo, y asegurarse de que las puertas sigan abiertas por bloqueo o apuntalamiento realizado por ellos mismos. El riesgo principal de este método es que puede activar el fuego, o incluso crear un fogonazo, por ejemplo, si el humo y el calor se acumula en un callejón sin salida.

La ventilación hidráulica es el proceso de dirigir un chorro de agua desde el interior de una estructura por la ventana usando un patrón de niebla. Este procedimiento efectivamente, tira el humo fuera de la habitación. Los eyectores de humo también, pueden ser usados con este propósito.

Categorización de los incendios
Los incendios son a veces clasificados como “falsa alarma” (justificada o no), "principio de incendio", "pequeño incendio", “mediano incendio” ó "gran incendio". No existe una definición estándar de lo que esto significa cuantificable, aunque siempre se refiere a la magnitud de respuesta requerida a nivel de las autoridades locales. En otras partes del mundo, la calificación numérica se refiere al número de estaciones de bomberos que han sido convocados para el fuego. En otros, al número de vehículos "despachados", cantidad de personal y equipos adicionales.
Las alarmas son generalmente utilizadas para definir los niveles de la respuesta y por los recursos que se utilizan.

Por ejemplo: En Estados Unidos (tal como lo vemos en las películas) usualmente en respuesta a los incendios de estructura, la misma se basa en la siguiente cantidad de equipo: (incendios urbanos)
3 Compañías con autobombas (pump) y un camión con una escalera hidráulica (ladder) y el personal que labora en ella.
Esto se conoce como “Caja de alarma” a una alarma inicial.
En nuestro país, para la respuesta inicial, usualmente se despacha solamente un camión con dotación mínima. Y de acuerdo a la información que se recibe telefónicamente por la magnitud del incendio, puede despacharse todo el “tren completo” (camión cisterna, camión Comando, ambulancia, y eventualmente, los demás camiones con las escaleras hidráulicas y camión de iluminación auxiliar, unidad de apoyo para disponer de más porrones de aire, y hasta otras unidades de rescate especializado, etc.

La solicitud de trabajo adicional para combate del fuego es realizada por el mismo Oficial asignado al incidente, quién luego del reconocimiento puede agregarle térmicos, como: “con o sin peligro de propagación”, “extinguido con anterioridad”, etc. y por supuesto, hay una magnitud primaria y una definitiva, ya que a veces resulta difícil a la llegada de un incendio o durante el mismo, determinar con exactitud a que magnitud nos estamos refiriendo.

La razón detrás de la (palabra) "Alarma" (principio de incendio) significa que el Comandante del Incidente no tiene que pedir continuamente por diferentes equipos y vehículos al despachador. Él por ejemplo, puede decir: "¡Envíame una “segunda alarma aquí" en lugar de decir textualmente "¡envíame dos camiones, una escalera, etc. ya que con la palabra clave, ya está pidiendo todo el refuerzo y especialidad que necesita.

Hay que tener en cuenta que la categorización de los incendios varía entre cada departamento de bomberos del mundo. Una sola alarma para un departamento puede ser una segunda alarma para otro. En definitiva la respuesta siempre depende del tamaño del incendio y el departamento.

Referente a cómo se calcula la magnitud del siniestro a la llegada al teatro de operaciones, o si cambia durante el suceso, hasta el final, cuando es considerado que está “dominado”, se puede reportar de la siguiente manera: “Principio de incendio en garrafa de supergas dentro de cocina en casa de familia”, donde se puede observar la magnitud y naturaleza del incidente a la misma vez.

Algo de historia sobre los toques de alarma en nuestro país.
Antiguamente, hasta mediados de los años 70 la alarma de Socorro en el Cuartel Centenario se efectuaba a través de un sistema de campanas grandes (similares a un timbre pero mucho más ensordecedor), que atronaban en toda la manzana donde está ubicada la Dirección Nacional de Bomberos.

De ahí que se decía "SONO LA CAMPANA". Eso indicaba que había un siniestro en ciernes; y esta alarma era accionada por el telefonista de servicio quien instantes previos o al mismo momento de sonar la alarma se estaba comunicado con el Comandante de Cuartel o Jefe de Servicio informándole sobre el llamado que había recibido para que éstos decidieran, la o las unidades que debían salir al siniestro.

Es decir había un solo toque que no distinguía entre si salía un solo carro o un tren completo, o uno de salvamento o algún coche especial. Eso se sabía a través de altoparlante ubicado en el garaje que decía mas o menos así: "atento para la Bomba 1 de Guardia, Agraciada y Lucas Obes, reitero Bomba 1 de Guardia, Agraciada y Lucas Obes". . . . .YA EN CAMINO PARA EL INCENDIO O INTERVENCIÓN PROFESIONAL, el Oficial se enteraba a través de la radio sobre la naturaleza del siniestro y a veces la magnitud que podía obviamente, no ser exacta, ya que se basaba en la llamada y en que una persona no profesional le decía; y su percepción podía estar muy equivocada.

Esta alarma “era de terror”, ya que hacía saltar a los bomberos en cualquier lugar que estuvieran y el corazón realmente quedaba acelerado (“a mil”), y si estaban durmiendo, ni se imaginan (sic).

Por esos años, el Sub Director había conseguido autorización del Director Nacional (Insp. Ppal. Walter Inzaurralde) para ensayar con su orquesta (tuvo varios nombres: Humos, Llamarada y Alcachofa) en la Sala de Honor, y de varias charlas entre camaradas en el Casino y durante las horas de espera en los turnos de retén esperando el "toque" para salir, surgió la idea de bajarle el impacto de la campana y ponerle tonos musicales.

Algunos decían que se perdía impacto al poner una “musiquita” y que los bomberos no iban a responder igual a atronador sonido de ese "monstruo" que se te metía tanto, que nuestro colaborador había eliminado todo tipo de despertador con timbre de su casa, ya que al sonar salía como tromba preguntando...."que bomba sale...." y al llevarse la puerta del dormitorio por delante, recién se daba cuenta que estaba en su casa.

Obviamente, a otros les gustó la idea y oportunamente se le planteó al Director, quien los escuchó, y después de varias reuniones se decidió por aceptar la idea.
A partir de allí se pusieron en campaña para ver que música ponían y sobretodo, además de importante, cada sonido musical correspondería a un tipo de vehículo o vehículos a los que les correspondería acudir al llamado.

Todo eso permitía bajar el estrés y más que nada, se sabía desde el toque que era lo que salía.
Fue así, que con el organista de la orquesta se grabaron distintos sonidos para cada intervención:
• BOMBA 1 de GUARDIA,
• BOMBA 2 de GUARDIA,
• TREN de INCENDIO,
• CAMION de SALVAMENTO,
• AMBULANCIA,
• ESCALERA MECANICA,
• COCHE de EMERGENCIA 149, etc.
• Para incendio de Campo o forestal se alarmaba con "toque de clarín" (el toque era paso redoblado – el que se usa en las marchas militares).
Así se dio un paso importante a punto tal que en el año 1992 en uno de los viajes profesionales al exterior del país de nuestro colaborador, entre las cosa que llevó fue una demostración (filmada) de todos los toques de alarma musicales, cosa que aunque parezca mentira, resultó novedosa para los colegas de otros cuerpos de bomberos de América.

Pero, un día se rompió la cinta con las grabaciones y se hicieron nuevos temas musicales, aunque en esta oportunidad no fueron escalas o arpegios, sino segmentos de piezas musicales, como por ejemplo “La CUMPARSITA” y otros, que son los que perduran hasta hoy en día.
Apéndice: cálculo de la cantidad de agua necesaria para suprimir un incendio en un volumen cerrado

En el caso de un volumen cerrado, es fácil de calcular la cantidad de agua necesaria. El oxígeno (O2) en el aire (21%) es necesario para la combustión. Sea cual sea la cantidad de combustible disponible (madera, papel, tela), la combustión se detiene, cuando el aire contiene menos del 15% de oxígeno. Si el aire no lo consideramos, se puede calcular:

Cuando consideramos la cantidad de agua necesaria para hacer la atmósfera inerte, es decir, para impedir que los gases de pirólisis puedan quemarse, se le llama “calculo de volumen”
Cuando en cambio consideramos la cantidad de agua necesaria para enfriar el humo, el ambiente, este lo llamamos "cálculo térmico".

Estos cálculos sólo son válidos cuando se considera la posibilidad de aplicar un aerosol que penetra en todo el volumen, lo que realmente, no es posible en el caso de un techo alto. Al ser el spray demasiado corto y no tener capacidad de llegar a las capas superiores del aire, impide ajustarse a ese cálculo. En consecuencia los cálculos no son válidos para grandes volúmenes como los establos o naves. Por ejemplo, un almacén de 1.000 m² (1.000 metros cuadrados) y 10 m de alto (33 pies) representa 10.000 m3. En la práctica, los grandes volúmenes son poco probable que sean totalmente herméticos de todos modos.

Cálculo de volumen
El fuego necesita aire, si el vapor de agua empuja todo el aire, el combustible ya no puede quemar. Sin embargo, la sustitución de todo el aire por vapor de agua es perjudicial para los bomberos y otras personas que todavía se encuentren en el edificio. El vapor de agua puede llevar mucho más calor que el aire a la misma temperatura (uno puede ser quemado por el vapor de agua a 100 ° C (212 ° F) por encima de una olla hirviendo, mientras que es posible poner un brazo en un horno, sin tocar el metal!-a 270 ° C (520 ° F) sin daños. Esta cantidad de agua es por tanto un límite superior que en realidad no debe ser alcanzado.

El óptimo, y el mínimo, de la cantidad de agua a utilizar es la cantidad necesaria para diluir el aire y que éste alcance el 15% de oxígeno, ya que por debajo de esta concentración, el fuego no puede quemar.

La cantidad utilizada debe ser entre el valor óptimo y el límite superior. Toda agua adicional sólo podrá correr por el suelo y causar daños sin contribuir a la supresión de incendios.
Referencias:
• Vr - volumen de la sala
• Vv - volumen de vapor necesario
• Vw - volumen de agua líquida para crear el volumen Vv de vapor
Entonces, para un aire a 500°C (773 K, 932°F, en el mejor de los casos referentes al volumen, el caso probable al inicio de la operación, tendremos

Y para una temperatura de 100°C (373 K, 212°F, en el peor de los casos referentes al volumen, el caso probable cuando el fuego se suprime y la temperatura es baja

Por el volumen máximo, tenemos:
Vv = Vr V/V = r
considerando una temperatura de 100°C. Para calcular el volumen óptimo (dilución de oxígeno de 21 a 15%), tenemos

para una temperatura de 500°C. La tabla a continuación muestra algunos resultados, para los cuartos con una altura de 2,70 m (8 pies y 10 pulgadas).

Tener en cuenta que las fórmulas dan los resultados en metros cúbicos, lo que se multiplican por 1.000 para convertir a litros.
Por supuesto, una sala no es muy cerrada, y los gases pueden variar (cuando entra aire fresco) o (los gases calientes y vapor de agua salen), por lo que los cálculos pueden no ser exactos.



Material extraído de varias publicaciones de Internet y entrevistas al Insp.Ppal. Reinaldo Albornoz – retirado de la Dirección Nacional de Bomberos del Uruguay

lunes, 1 de febrero de 2010

EL FUEGO Y EL CONTROL DEL DERRAME

EL FUEGO Y EL CONTROL DEL DERRAME
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CONTROL de DERRAMES

El agua es el más común y generalmente, el agente extintor más disponible para apagar cualquier fuego. La cautela es el ejercicio que deberíamos seleccionar cuando buscamos un método de extinción de un fuego, ya que hay muchos factores a ser considerados en una casualidad. Por ejemplo, el agua puede ser ineficaz en la lucha contra incendios que involucran algunos materiales; y su efectividad depende en gran medida según el método de aplicación.
Cuando hay fuegos donde están involucrados derramamientos de líquidos inflamables generalmente son controlados aplicando espumas contra incendios sobre la superficie del material ardiente. En esos casos, la lucha contra incendios en líquido inflamables requiere que las fórmulas químicas de los concentrados espumígenos sea compatible con el material ardiente, las mezclas sean correctas y los aplicadores que se utilicen, así como la las técnicas y tácticas que se usen para asegurar una cuidadosa y mantenida manta de espuma. Hay dos tipos generales de espumas contra incendio: la regular y la resistente a los alcoholes. Los ejemplos de espuma regular son las que se fabrican sobre la base de proteínas, la fluoroproteínicas, y las formadoras de una película acuosa (AFFF). Prácticamente todos los líquidos inflamables, que incluyen muchos productos derivados del petróleo, puede controlarse aplicando concentrados espumógenos de espuma regular. Otros líquidos inflamables, incluyendo los solventes polares (líquidos inflamables que son solubles con el agua) como los alcoholes y ketones, que tienen propiedades químicas diferentes, no pueden controlarse con espumas regulares, sino que debe considerarse la utilización de concentrados de espuma resistentes al alcohol. Los fuegos que involucran los solventes polares pueden ser muy difíciles de controlar y seguramente requieran una proporción de aplicación de espuma más alta que otro líquido inflamable (eso puede observarse en las Normas de NFPA/ANSI 11 y 11A para disponer de una información más extensa). En ellas podrá tener una guía apropiada para determinar qué tipo de espuma se recomienda en cada caso. Aunque es difícil hacer recomendaciones específicas con anticipación para estos líquidos inflamables que tienen características corrosivas subsidiarias o riesgos tóxicos, las espumas resistentes a los alcoholes puede ser eficaz para muchos de estos materiales. El número telefónico de emergencia que aparece en el documento de envío del producto, o la agencia de respuesta inmediata de emergencia apropiada, debería indicarle lo más pronto posible cual es el agente extintor apropiado para extinguir el fuego que le preocupa. Por último, la selección del agente y método depende de muchos factores como la situación del incidente, los riesgos de exposición, tamaño del fuego, las preocupaciones medioambientales, así como la disponibilidad de agentes extintores y equipos disponibles en la escena.

EL AGUA LOS MATERIALES REACTIVO
El agua a veces es usada para lavar los derramamientos y para reducir los vapores directos del combustible en esas situaciones. No obstante, algunos de los materiales cubiertos por dicho elemento podrían reaccionar violentamente o mismo, causar explosiones al tener contacto con el agua. En estos casos, debe considerarse seriamente, que de repente es preferible, permitir que el fuego queme el producto o dejar al derrame solo (excepto se desee prevenir continúe extendiéndose) hasta tanto se obtenga un consejo técnico adicional. Usualmente, las guías técnicas aplicables lo advierten claramente cuales son las reacciones potencialmente peligrosas. No obstante, se debería recabar consejos técnicos adicionales de estos materiales cuando:
• El agua consigue desplazarse hacia dentro de un recipiente roto o una gotera pudiera causar una explosión;
• puede necesitarse con el agua refrescar los recipientes inmediatos para prevenir su rompiendo (explotando) o si existiera la necesidad de realizar un extenso cobertor refrescante del fuego;
• el agua podría ser eficaz cuando es necesario mitigar las consecuencias de un incidente cuando está involucrado un material reactivo al agua siempre que pueda ser aplicada en una proporción suficiente y un tiempo extendido inundándolo; y
• cuando el agua que se aplica sobre los productos producto que tienen reacción con el agua puedan ser más tóxicos, corrosivos, o por otra parte más indeseable que el producto de la combustión.

Al responder a un incidente donde hay involucrados materiales reactivos al agua, tener en cuenta las condiciones existentes como: viento, precipitaciones, situación y accesibilidad a la casualidad, así como la disponibilidad de los agentes para controlar el fuego o el derrame. Porque hay muchas variables para considerar, y la decisión para usar agua en fuegos o derrames que involucran materiales reactivos la misma debe estar basada en información cabal y oportuna emanada de una fuente con autoridad. Como ejemplo, se reitera la sugerencia de avisar al productor del material que podría hacerse a través del Centro de Mando y Control de la Emergencia una vez llamado por teléfono.

CONTROL DE LOS VAPORES
La limitación de la cantidad de vapor soltada de una piscina de líquidos inflamables o corrosivos es una preocupación operacional. Obviamente, se requiere el uso de ropa de protección apropiada, equipo especializado, agentes químicos apropiados, y personal instruido, entrenado y experimentado. Antes de comprometer a alguien en el control de vapores, debería conseguirse el consejo cabal y oportuno de una fuente autorizada acerca de las tácticas apropiadas.
Hay varias maneras de minimizar la cantidad de vapores que escapan de las piscinas de líquidos combustibles, como es el uso de espumas especiales, agentes restringentes, los agentes absorbentes, y agentes neutralizadores. Para ser eficaz, éstos deben seleccionarse tal como los métodos de control de los vapores para cada material específicamente involucrado y cómo debe realizarse dicha aplicación de manera que realmente mitigue, no empeore la situación.
Donde los materiales específicos son conocidos, como se han fabricado y cuales son los mejores medios del almacenamiento, es la condición deseable para cualquier equipo de respuesta inmediata de manera de organizar de antemano con todos los operadores cualquier operación normal o de emergencia y cómo actuar en forma conjunta con la ayuda externa, y por ende saber con que facilidades se cuenta, se pueden seleccionar y acumular para controlar cualquier tipo de derrame de productos peligrosos. Es usual, que los bomberos cuando acuden a algún incidente, no tengan el agente más eficaz para controlar el escape de vapores. Es probable que ellos tengan sólo agua y un sólo un tipo de espuma en sus vehículos. Si la espuma disponible es impropia para su uso en un caso particular, es probable que ellos usen el agua en forma de rocío. Porque el uso del agua de esa manera posiblemente suprima la salida de vapor de combustible, aunque van a tener que tener cuidado de no revolver mucho el combustible o aplicar demasiada agua, que al final extienda más el derrame. A veces sucede que puedan dirigirse vapores que no reaccionan con el agua fuera del sitio producto de las corrientes aéreas que rodean el rocío de agua. Por lo que, antes de usar rocío de agua u otros métodos para controlar la emisión de vapor o suprimir la ignición, seguramente sea necesario obtener consejo técnico, basado en la identificación del nombre del químico en forma específica.

martes, 18 de agosto de 2009

IMPORTANCIA DE UNA CONCIENCIA DE LA SEGURIDAD ACTIVA.

Nunca como ahora las personas responsables de la vida de hombres y mujeres, como así del futuro de las fuentes de trabajo, deberían de hacerse las preguntas: Porque? Cuándo? Cómo?

El por qué? – porque independientemente del capital invertido en el personal y en el corazón productivo de la empresa, la falta de prevención o un inadecuado control de las medidas de seguridad, puede paralizar esa fuente de trabajo a limites de desastre.

El cuándo? – porque nunca debe esperarse que ocurra un evento no deseado para implantar medidas de seguridad, ya que puede pasar, y porque luego de ocurrido el accidente quizás, no haya donde tomarlas.

El cómo? – porque el empresario o cuerpo gerencial debe evaluar a la empresa que hizo el relevamiento de las vulnerabilidades y elaboro el proyecto de seguridad, ya que justamente él es el ultimo responsables del Cómo?

Los diversos hechos de la vida cotidiana con sus corolarios del límite de un desastre, demuestran a diario que el ahorro en materia de seguridad puede generar consecuencias perversas.

Está demostrado que los cuerpos directivos no ponderan suficientemente dentro de la estructura organizada la falta de conciencia de seguridad, y en tal sentido consideran a los distintos riesgos en forma tradicional.

Pero este fenómeno, no solo ocurre con los directivos empresarios sino también con los diversos niveles gubernamentales, y también con técnicos y profesionales de la especialidad, que muchas veces por desconocimiento integral del tema aportan soluciones genéricas y/o formales a los problemas que plantea la moderna Administración de Seguridad.

La seguridad integral es un fenómeno dinámico, no termina con la implantación de un proyecto o un sistema. Ningún sistema de seguridad es algo inamovible, es algo vivo. Están diseñados por personas y para seguridad de las personas.

Cualquier sistema de seguridad patrimonial o industrial, esta proyectado para no afectar la vida de las personas y del medio ambiente.

Y tal como ocurre con los fenómenos biológicos de la vida, también ocurre con los sistemas de seguridad. Porque cuando se implanta un proyecto de seguridad, se trata de un traje a medida realizado para la circunstancia de ese momento, pero una empresa al igual que el cuerpo humano se modifica constantemente.

En consecuencia, todos los sistemas de seguridad deben auditarse periódicamente, para establecer si cumplen o no con los niveles de seguridad que exige la situación del momento en que se realiza la auditoria de seguridad.

Una de las formas de establecer medidas preventivas parte del principio del absurdo. Es decir, el cuerpo directivo o gerencial, debe realizar un proyecto para la “destrucción” de vidas y bienes del objetivo analizado y sobre la base de estas pautas realizar el proyecto de seguridad integral.

A través de la trayectoria histórica del hombre, esta demostrado que el ser humano esta mejor para elaborar ideas destructivas que constructivas.

Lo grave es que los cuerpos directivos y gerenciales en materia de seguridad adoptan soluciones de compromiso, y aun cuando un proyecto de seguridad aprobado no cubre todo lo que es necesario, se convencen que es aceptable y conviven cotidianamente con esa creencia, y que la seguridad esta en manos de personas que previeron todo porque aceptaron implantar un plan de seguridad en cierta forma, aunque no en todo lo que el relevamiento de seguridad original demostró.

Así es que algunos directores o gerentes creen que su responsabilidad ha quedado cubierta, porque en su momento solicitaron la aprobación para implantar ciertas medidas de seguridad y por razones de presupuesto no se la aprobaron, y a partir de esa situación las vulnerabilidades no resueltas son responsabilidades de los superiores.

La motivación del interés en crear una conciencia preventiva en materia de seguridad no pasa solamente por el cuerpo directivo o gerencial, o por el Departamento de Seguridad sino por toda la unidad de trabajo.

En la practica, muchos Departamentos de Seguridad centralizan en demasía la actividad, extrapolando consciente y/o inconscientemente señales que el resto de las personas de esa unidad de trabajo no tiene responsabilidad en la prevención de eventos no deseados, sino que solo deben cumplir con las medidas de seguridad implantadas, divorciando en la practica al resto del personal de ser participe activo del principio de conciencia de seguridad.

Cuando la conciencia de seguridad falta en una unidad de trabajo es porque la empresa como unidad económica no quiere hacer seguridad, o porque los responsables de la seguridad no saben transmitir al resto de la unidad de trabajo la importancia que significa tener conciencia de seguridad.

En una unidad de trabajo, desde la punta de la pirámide hasta la base de la misma se deben ganar adeptos a ejercer los principios de seguridad y no adversarios. Tener tolerancia didáctica para afrontar la ignorancia, incomprensión, el egoísmo de la naturaleza humana, aptitudes contrarias a ejercer la conducta de seguridad.

Una unidad de trabajo nunca debe sentirse satisfecha con los logros en materia de seguridad. Se deben partir de la base que en materia de prevención, jamás se ha conseguido lo suficiente para prevenir un evento no deseado.

Por ello, la apelación al interés de la seguridad en una unidad de trabajo, debe estimular en las personas manifestaciones tales como: el interés de la conservación de la vida – la lealtad a la unidad de trabajo – y el sentido de responsabilidad.

Para el desarrollo de estas motivaciones hay que establecer un buen programa de seguridad preventiva para detectar vulnerabilidades, pues parcializarlo llevaría a resultados parcializados o negativos. Además, como principio fundamental no debe herirse el amor propio de ningún integrante de la Unidad de Trabajo, por alguna acción o idea bien intencionada pero mal razonada.

En esta sociedad cada vez más compleja y más tecnológica, en cada Unidad de Trabajo se debe generar la conciencia de seguridad activa. Es la única forma de generar conciencia de seguridad colectiva, y en esta dirección deben todos los esfuerzos para evitar el caos de la inseguridad.

domingo, 22 de febrero de 2009


REFLEXIÓN

Comienza un nuevo año. En todos lados se habla de recesión, hay desazón, angustia, las personas no venden, cierran empresas y otros quedan sin trabajo.
La verdad que es preocupante y desalentador.
Pero, pienso que siempre hay una brecha. Algo para hacer, y sobretodo, proyectar nuestras vidas, darle sentido, y tener algo productivo para brindarle un destino mejor a nuestros hijos y nietos.
En lo personal, estoy embarcado en capitalizar mis conocimientos ayudando a mis pares a mejorar sus desempeños, optimizar utilidades y crear un ambiente más seguro.
Pregono entonces incansablemente eso, día a día, a unos y otros. Que planifiquen, que prevean al máximo posible todas las situaciones y las hagan hechos de manera que las decisiones sean acertadas.
Poder?, se puede!!! . . . .hay que plantearselo, y adoptarlo como meta.
Y este año trae un sinnúmero de desafíos, que muchos de ellos ya hemos puesto en marcha con algunos compañeros, y otros mucho más importantes, también se pusieron a rodar.
Ojala que el tiempo permita ver plasmados los sueños y quienes nos rodean, obtengan beneficios y disfruten la gloria de haber alcanzado los objetivos.
Cuento con ustedes, porque están dentro de mis planes.
Buen año!!!